El Monstruo Sin Cabeza
El Monstruo Sin Cabeza
Hoy día todos quieren ser los que encabezan la infama reforma migratoria. Desde que se acerco la posibilidad de una reforma migratoria los protagonistas brincaron en acción. Algunos viajaron a Washington y regresaron tomando crédito por haber visitado a los Congresistas. Otros brincaron frente a las cámaras de los noticieros locales o nacionales mientras que otros se lanzaron de radio en radio actuando como expertos en el tema. La verdad es que muy pocos se han sentado a desarrollar los puntos que debe de incluir una reforma migratoria. Muchos están conformes con seguirles el paso a supuestos expertos en el tema y otros tienen una idea de lo que ellos quisieran inyectar en una propuesta de reforma. Para cuando usted lea esta columna se habrán realizado foros y juntas en casas para promover la reforma migratoria. ¿Pero de nuevo, cuantos de ustedes entienden que lleva esa propuesta que están promoviendo estos grupos? ¿De verdad usted entiende el contenido? ¿Alguien se lo ha traducido o explicado? ¿O será que usted está ciegamente siguiendo al flautista de Hamelín? El deseo de nuestro pueblo es tan grande, tanto anhelan una reforma migratoria, que están dispuestos a vender su alma al diablo por una reforma. No digo que no hay buenas propuestas, simplemente aclaro el punto de que la mayoría de nuestra gente brinca sin entender o cuestionar, con que las palabras “Reforma Migratoria” estén en el contexto de la frase. ¡Tenemos que cuestionar! Tenemos que proponer ideas viables que se puedan agregar a cualquier propuesta. ¡El pueblo manda mi gente! No tienen que ser borreguitos guiados por el “pastor de ovejas”. Asegúrense que esos que promueven la reforma y en quienes confía ciegamente, no los estén acarreando vendados de los ojos a la orilla del abismo. Hay tanto que se puede incluir en una reforma, que al cuestionarlo algunas cosas pueden ser dañinas para nuestra gente. Entiendo que tenemos que ceder en ciertas cosas, que tiene que haber compromisos, pero el hecho de que estamos dispuestos a escuchar, no quiere decir que tengamos que tragarnos la píldora envenenada. En muchos casos los mismos que promueven la reforma no entiende lo que lleva. No la han estudiado o simplemente no les importar saber. Con que a ellos les toque un pedacito del pastel, del reconocimiento por haber promovido la reforma, pues con eso están conformes. No importa si el afectado o dañado por cláusulas que lo descalifican es usted u otros cientos de miles. ¿Tendrá la tal reforma un plan de trabajador huésped? ¿Ese plan de trabajador huésped traerá a trabajadores de fuera del país a realizar esos trabajos que usted hoy día necesita? O quizás la propuesta indica que usted tiene que salir del país después de cierto tiempo si no cumple los estrictos requisitos. Para muchos de ustedes esta reforma migratoria será un arma de doble filo. No todos van a calificar, y esos qué si califiquen probablemente tendrán que saltar a través de aros de fuego. Mi intención no es asustarlos, ni mucho menos desanimarlos. La intención de esta columna es de despertarlos a la realidad de lo que envuelve una reforma migratoria, de que sean realistas y que cuestionen cada pasó que estos vendedores del sueño Americano les ofrezcan. Que reconozcan que no porque el nombre suena familiar o porque les han visto la cara en los medios quiere decir que la persona que se ha auto apuntado sea la persona adecuada para llevar la bandera de una lucha tan importante. Como dice el anglosajón racista hoy día “quisiera que fueran los días de los tiempos pasados.” No más que yo lo digo por otras razones. Usted sabe, los tiempos cuando esos que luchaban por el pueblo lo hacían por lo que sentían en su corazón. Lo hacían por ayudar a su pueblo. Es mas, estaban dispuestos a caer en su espada por su pueblo. Pues la realidad mi gente es que estamos viviendo en el año 2009 con lideres asalariados y pseudo activistas que harían cualquier cosa para ser el protagonista de la película llamada “Reforma Migratoria”. Sabemos que esta reforma debe de ser más amplia que la de los ochentas ya que esa principalmente se enfocaba en el campesino. Sabemos que muchos arreglados hoy día usaron cartas fraudulentas para recibir su residencia permanente en este país. Se supone que la reforma que se maneja hoy día será suficiente amplia para abarcar a millones que por años han contribuido a este gran país. Pues hasta hoy nadie sabe lo que finalmente llevara esa “Propuesta”. Una cosa si es segura, se seguirán viendo pseudo líderes, pseudo activistas y pseudo pastores peleando para ser la cabeza de ese monstruo llamada la “Reforma Migratoria”.
Carlos Galindo es un comentarista político reconocido y bien conectado en la escena política estadounidense y puede ser escuchado de lunes a viernes de 7-8 AM en 1540 AM. Web:www.carlosgalindo.com www.youtube.com/user/activistausa/blog.carlosgalindo.com/Correo electrónico a:hablandoclaro@carlosgalindo.com/Teléfono: 602-277-2727

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